Cita con mis Maricuchis
Tras meses de travesía por el desierto, hoy he quedado con mis Maricuchis. Son pocas las esperanzas de que todo vuelva a ser natural, inocente y, por tanto, bello. Pero quiero creer... Me he levantado con los dedos cruzados y no he podido lavarme los dientes: no tenía forma de agarrar el cepillo. Espero poder separarlos, porque si no alguien me va a tener que ayudar esta noche con los palillos chinos (bueno, debiera decir japoneses).
La cita es a las 21:00 en La Moderna, en la Plaza de Santa Ana.
Si es verdad que la esperanza es esa cosa con plumas, hoy soy un águila (o quizá solo un ganso
).
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